viernes, 21 de marzo de 2008

100 bolívares fuertes


— ¿Y para dónde la piensas llevar? — insistió un empaquetador a otro mientras embalaban una compra. Yo era la segunda en la cola.
— No sé. A comer o al cine, o pa los dos.
— ¿Está buena?
— Gordita pero bonita — asintió con la cabeza.
— Entonces llévala solo al cine
— ¿Y si se come mis cotufas? — miró en serio.
La cajera, la señora que estaba pagando y yo nos desternillamos del comentario.
— ¿Cuánto cuesta una entrada al cine?
Yo terminaba de descargar pocos víveres sobre la superficie rodante.
— Como diez mil
— Más las cotufas y los frescos, son como veinte lucas cada uno…
La señora que estaba pagando agarró dos bolsas y siguió su camino mirando a los jóvenes de reojo. Sonreía.
—… y luego me la llevo a un helaíto, o antes, no se
— Esa gordita te va a salir carita
— Tranquilo, mira lo que tengo aquí
Le mostró un billete de Bs. 100. Marrón.
— ¡¿Quéseso?!
— Cien bolívares fuertes
— ¡Ahh!
— Me los dio mi abuela pa salí con la gordita. Me dijo que esto alcanzaría
Pagué mi compra.
Saqué dos billetes de cincuenta bolívares fuertes.
Tomé mis bolsas.
Le pregunté al empaquetador si cambiaba su cien por dos de cincuenta.
Aceptó.

2 comentarios:

Ileana Hernández G. dijo...

Tan linda la señora, me recuerda a una mamá protectora o al Hada de los cuentos. Muy tierno y con su final hermoso. Me encantaron los dialogos cortos e ingenuos.

LENIN PEREZ PEREZ dijo...

Chamo, ya tú hablas bolívar fuerte!!!